Arriba, a las nubes, bajando al sur. Al sur del sur. Al fin de, o a un principio de. A las cuatro estaciones, a la nieve, al sol cercano, al viento y la niebla. A los paisajes efímeros, a las rocas en formación, al hielo con vida. Al ruido y a la caída de. Al mar, al mar. Y a la montaña. A las toallas blancas y los horarios tradicionales. Al sabor del aire, al respirar con tiempo. Al pasado. A la previsión de un futuro que. Al volver a los contextos, a las calles, a los abrazos de un verano precioso. A los porqués.
Un viaje a la Patagonia chilena y argentina. A Punta Arenas, a los pingüinos, a Puerto Natales, a Torres del Paine, a los lagos y más lagos. Un viaje al Perito Moreno, a El Calafate y a los glaciares. A Ushuaia, en la Tierra del Fuego, al Far del fin del mundo. Un viaje de dos que para mí eran muchos más. ¡Pero gracias!
